Otra manera de llegar al Cine

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Cómo los trailers nos manipulan

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Un momento sagrado dentro de la sala de cine es cuando pasan los trailers. Mientras algunos hacen caso omiso conversando, sacándose selfies o besuqueándose, otros quedamos absortos ante las explosivas y rítmicas pequeñas secuencias de películas que están por venir. El portal Vice News publicó un revelador video donde expertos del negocio develan los secretos detrás de los trailer de películas.

Un error común es creer que los trailers son creados por los estudios que produjeron la película. En realidad, existe una gran industria detrás que se ocupa de estos avances de uno o dos minutos de duración. Mientras que en 2017 la asistencia de público a las salas de cine caía a su punto más bajo en 25 años, la industria de los trailers estaba experimentando su Edad de Oro. Se registraron millones de “views” en YouTube y otras plataformas que diseminaron los trailers por toda la red. Tan solo 12 empresas se dedicaban a este negocio en Estados Unidos por los años 2000 cuando hoy en día superan con creces las 100.

Los trailers poseen en su interior algunos trucos de montaje y diseño de sonido que proponen una experiencia más atractiva para el espectador. Mark Woollen (Mark Woollen & Associates), Jonathan Gitlin (Creative Advertising) y otros talentosos de esta industria se dispusieron a develar algunos de sus secretos.

Un efecto sonoro que podemos escuchar en infinidad de avances es un increscendo de voces conocido en la jerga como “16 Voices Rising”. Consiste en un coro de 16 voces que crece aumentando la tensión hasta detenerse de repente en un plano con el título de la película o una explosión. Así, se genera un efectivo aumento de la expectativa por el plano con el que culminará la secuencia. Otro truco muy utilizado es el “Power Down” que es la contraparte del “Rise”. Los sonidos se van tornando cada vez más graves hasta detenerse con una línea de diálogo o plano impactante para el espectador. Se puede ver mucho en películas de acción acompañando peleas, explosiones o choques de autos. Un efecto que hace vibrar la butaca mientras los graves retumban por todo el cine.

“La gente cree más en los trailers que en Rotten Tomatoes o las sugerencias de sus amigos”

En muchos casos se puede apreciar un trabajo de sonido muy elaborado. A veces, se recurre a la mezcla de sonidos que no tienen que ver con la diégesis de lo que se está viendo, generando así un impacto mayor en el efecto. Como explica el editor Ryan Foster, se puede escuchar el rugido de una pantera en un momento particular del trailer de Baby Driver, una película de robos a bancos y persecuciones de autos.

Para los creadores de trailers es muy importante transmitirle al público la emoción que la película propone de manera correcta. Si el film es un drama se muestra gente llorando, si es una de terror gente gritando. Ineludiblemente, si estamos viendo el trailer de una comedia vamos a ver gente riendo en él. Al trabajar en campañas globales existen ocasiones donde resulta dificultoso traducir una línea de diálogo chistosa en algunos idiomas. Los editores resuelven esta encrucijada del lenguaje poniendo un golpe en los genitales. Nunca falla.

La música tiene un lugar muy importante en el conformado de un tráiler. Uno de los procesos más recurrentes es conocido como “Trailerization”. Consiste en usar una canción preexistente que por si sola no genera el efecto deseado en la imagen por lo que se hace una mezcla con una partitura orquestal y una fuerte edición de sus graves. La última moda en materia de trailers impuso la tendencia de re-grabar temas musicales conocidos cambiándoles el tono que se ajuste mejor a la estética de la película. A esta operación se la llama “Moody Cover” y un ejemplo muy pertinente es una versión sombría de What a wonderful world de Louis Armstrong que se escucha en el trailer de la película catástrofe Geostorm. El rock de los años 60 y 70 es una cantera enorme de temas que se utilizan para musicalizar trailers y hacer un contrapunto poético como se sugiere en el avance de San Andreas al hacer un cover del tema California Dreamin de The Mammas & the Papas.

Para que un trailer sea exhibido en los cines o en internet tiene que pasar por un ente de clasificación. En Estados Unidos la MPAA (Motion Picture Association of America) cataloga los trailers en Green Band (Verde) o Red Band (Rojo). Una clasificación verde significa “para todas las audiencias”, apta para niños y PG+13.  Para ello en las películas violentas o de terror, generalmente, se hace un trabajo de re-coloreado de la sangre asemejándola al barro, posibilitando su exhibición a audiencias con niños y adolescentes. Otra clasificación que se puede obtener es la Red Band o Restringida, aquella que permite el lenguaje explícito, escenas de violencia y sexo para un público de mayores de 17 años. Un “vale todo” para los creativos de trailers. No existe la versión única de un trailer, una película tiene diferentes versiones de sus avances permitiéndoles cautivar a grupos demográficos más amplios.

  

Pero los trailers ya no solo son creados para ser proyectados en una sala de cine. Hoy en día se debe pensar en trailers para una gran cantidad de plataformas como las redes sociales, la televisión e internet donde cada una obliga a un formato y duración particulares. La creación de un trailer es un trabajo en conjunto que requiere la colaboración de los estudios, distribuidores y directores. Hay casos en que se trabaja un año entero en la conformación de un trailer de dos minutos. La promoción de películas es una industria fascinante con mucho ingenio y creatividad pero, sorprendentemente, Mark Woollen, fundador de uno de las productoras más importantes en el negocio, considera que la mejor experiencia viendo una película es aquella en la que no has visto su trailer ni fuiste influenciado por su campaña de marketing. 

Ahora ya lo saben, hay que llegar temprano al cine para ver los trailers y disfrutar de todo el trabajo y esfuerzo que hay detrás.

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